reconoce sus orígenes

"Chauvinismos solapas"

Publicado: 2017-02-23


“El que no tiene de inga tiene de mandinga”, reza un refrán conocido y parece que esta frase reflejara en gran medida lo que somos culturalmente como país.

No obstante, he reparado muchas veces que las personas suelen exacerbar su regionalismo de origen en desmedro de otro; casi siempre lo hacen deslizando una solapada pero implícita supuesta “superioridad”.

“Ah, pero tú naciste en Lima”, “Ah, pero tú no hablas quechua”, “Oye, qué bien tocas! y eso que no eres de allá, no?”, "Es que él no es criollo pues...", “Ah, pero como el quechua de mi tierra, no hay!”, “Pero yo nací ahí, en cambio, tú no”, “Es bonito, pero no es como en mi tierra”, etc. etc. etc.

Quiero pensar que tal vez este tipo de conductas son en cierta medida, inconscientes, y que se originan en un honesto amor y orgullo por la tierra que nos vio nacer. Sin embargo, estimo que debemos reparar también que ese tipo de posturas pueden jugar en contra nuestro, pues se orientan a “negar valor al otro”, en mayor o menor medida.

Mucho cuidado. Si de algo hemos adolecido en nuestra historia, es creer absurdamente que “lo de uno es mejor que del otro”, y en ese instinto de supuesta “superioridad” cultural, lamentablemente se incuban también las exclusiones y marginaciones sociales que han generado muchos de los problemas sociales que hasta hoy arrastramos, no sólo en el Perú, sino también, en el mundo.

Somos un país maravilloso y pertenecemos también a un continente maravilloso. Ni Cusco es mejor que La Libertad, ni Cajamarca mejor que Arequipa, ni Arequipa mejor que Puno, ni Puno mejor que Tacna, ni Lima mejor que Iquitos, ni nada que se le parezca. Somos un país diverso, y en esa diversidad cultural, en esa diferencia, radica nuestra riqueza como país y continente.

De lo que se trata es de afirmar respeto por lo que somos y asumimos, ya sea cuando hablamos, tocamos, escribimos o cuando cantamos. Si nos ponemos a pensar en sentido práctico, Huancayo está a penas a 6 horas de Lima y Tumbes a 18, y de Lima a Ayacucho sólo hay 9 horas por tierra, etc. Somos un país que tiene sus regiones más cerca de lo que creemos, a un paso una de otra y nada parecido a otros países donde incluso volar de un extremo a otro lleva muchísimas horas. Entonces, no coloquemos barreras invisibles absurdas a nuestros discursos para creernos más que otro, pues las palabras pueden separar más que las distancias territoriales que existen entre nuestros pueblos.

Por último, no estaría demás reparar que el nacer en un lugar no es garantía de que te conviertas en el más digno o genuino representante de tu lugar de origen, y por el contrario, otros que no nacieron en “tu tierra”, pueden incluso tratar con más respeto y solvencia las cosas de "tu tierra" sin haber nacido ahí. De esto, hay infinidad de ejemplos. El trabajo honesto, con estudio y que denota respeto por lo que somos, es lo que debe importar realmente.

Demostremos mayor capacidad para aprender unos de otros, sabiendo que somos diferentes, que conformamos un conjunto de naciones y culturas con valores propios, encaminados desde hace siglos en una búsqueda y lucha por una patria común y debidamente vertebrada.


Escrito por

Jinresocialarte

Hijo de padres, abuelos y bisabuelos Cajamarquinos, bella tierra norteña que llevo en la mente y el corazón, junto a la patria toda.


Publicado en

Jinre

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