es constitucional, no confundas

«La LLIKA»

En Bambamarca. Posible origen y antecedentes

Publicado: 2019-08-28


“La Llika”, es un hermoso caserío o comunidad ubicada a cuatro horas de caminata, tres horas a lomo de caballo o una hora y media en auto, desde el pueblo de Bambamarca. "La Llica" perteneció a la antigua hacienda Llaucán, anexo perteneciente al pueblo de Bambamarca, capital de la provincia de Hualgáyoc (así con ese acento lugareño) en Cajamarca, en la sierra norte del Perú.

Siempre llamó mi curiosidad el origen de su nombre. En conversaciones con personas mayores de esta localidad, atrevidamente y con más amor que información, me di a la tarea hace muchos años de realizar indagaciones para identificar su posible origen.

Imaginamos en un inicio que este término podría originarse en la variante de la palabra “Lliklla”, término quechua (sureño) que designa a una manta tejida que suelen usar las mujeres para múltiples actividades, como llevar productos o incluso cargar a sus hijos a la espalda. Pero al no hallar vinculación directa y determinante con el nombre de esta comunidad, renunciamos por un instante a esa hipótesis.

En otra conversación con lugareños y observando la actividad diaria de esta comunidad, nos dimos cuenta que todos los consultados hacían referencia que “La Llica” siempre había sido “el centro”, el núcleo de todas las actividades festivas de las poblaciones aledañas como: “Chanta alta”, “Llica Alta”, “Shita Mayu”, “El Tuco”, etc. siendo lugar de reunión de sus fiestas patronales, celebración de carnavales y hasta de sus contemporáneos campeonatos de fútbol, concursos de ganado o caballos de paso. En esa inquietud se nos ocurrió indagar si el hecho ser “el centro” de las actividades tenía alguna relación con su nombre: “Llica”. Con esa expectativa, un día conversamos con nuestro amigo Rómulo Huamaní Janampa, más conocido como “Qori Sisicha”, quien nos brindó un dato hermoso: según su información, “llica” era una palabra del quechua sureño poco usada, no muy común y que hace referencia al “músculo del diafragma”, casualmente, que viene a ser algo así como el “centro”, el “medio” del cuerpo humano. Ante esa información, creímos que tal vez ahí se encontraba la clave del origen del nombre de esta comunidad y casi dimos por finalizada nuestra búsqueda; efectivamente, “La Llica” siempre fue y sigue siendo en muchos sentidos, el centro de las actividades de las comunidades que la rodean.

Pero había un dato adicional que también habíamos recogido y que pudimos corroborar in situ: Conversando con los lugareños, nos informaron que desde siempre “La Llica” fue un paraje de “pescadores” de río, un dato que uno puede confirmar muy fácilmente contemplando la vida diaria e incluso escuchando las historias y hasta las canciones que se cantan en este caserío; una que aprendimos por ese entonces, está dedicada a un poblador muy simpático, de conducta y quehacer diario autosustentable, la misma que decía más o menos así:

"En el sitio de la Llica

vive mi amigo Alfonso

un amigo, ¡Muy amigo!

que se dedica a la pesca

Con sus perros muy valientes

va diciendo ¡Hurra… hurra!

cuando ve a los conejos

que se meten a sus huecos

Va mascando su coquita

hasta que pique la trucha

va jalando despacito

hasta que salga al cantito…"

(…) - Letra: José Aladino Aguilar Burga y Lucio Gil Llanos / Música de José Aladino Aguilar Burga -

Como podemos ver, la letra de esta canción que sólo se canta en La Llica, hace referencia también a la pesca como un modo de subsistencia natural de una persona de nombre: Alfonso.

Y efectivamente. Parte de la alimentación de los lugareños se basaba en la pesca, bendecidos por el hermoso río que baña las faldas de esta maravillosa tierra.

Con esa información, al principio pensamos con osadía que tal vez una suerte de “red” de pesca podía haber sido identificada, como “metáfora”, con la idea de “Lliklla”, o sea, de una manta. Sin embargo, la hipótesis nos pareció atrevida y casi abandonamos la misma. No obstante, el tiempo nos depararía una sorpresa.

Después de todos estos años, hace poco nos vimos en la necesidad de apelar a un maestro, y por suerte amigo, "cajacho", gran estudioso, quien aceptó en primer lugar nuestras inquietudes e indagaciones, y aunque le resultaba difícil un certero origen para la palabra “Llica”, no cesó en su búsqueda movido por la pasión de su oficio, cual es, buscar el alma del origen de las palabras. Cuando ya pensábamos olvidado el asunto, producto de esas búsquedas y luego de varias deducciones, don Victor Hugo Velasquez Cabrera nos escribió un día con emoción distinguida, diciéndonos que había encontrado por fin la solución a nuestra inquietud. Pueden imaginar nuestra emoción. Aquí la compartimos, con cariño, para los hijos “llicanos” herederos de la belleza de esta tierra cajamarquina:

Si bien es cierto que en un primer momento apelamos a términos que estaban más vinculados a las lenguas (quechua, principalmente) del sur, ello no nos permitió un mayor desarrollo del posible origen, y lo explicamos:

Hay que precisar que los antiguos pobladores de Cajamarca hablaron varias lenguas que hoy prácticamente ya se encuentran extinguidas, entre ellas el: DEN, que fue una forma de lengua “caxasha”; pero además, otra conocida con el nombre de CAT, muy próximo al KULLI, del cual se cuentan hoy con algunos registros.

Con esos datos, se podía entender que la palabra “Llica”, si no era quechua, podía ser un remanente de la antigua lengua de los cajamarquinos conocida como DEN (por su ubicación geográfica) o bien, de origen “Kulli”.

Ya con estos nuevos elementos, se fue deduciendo que LLIKA bien podría ser de origen 'DEN' por estar en el centro exacto del área geográfica que el gran maestro y estudioso Alfredo Torero identificó como zona de desarrollo DEN y sobre un sustrato de otro idioma del antiguo Cajamarca conocido como CAT, que posiblemente existió junto al “KULLI” huamachuquino (Namora, Ichocán, Otuzco, Santiago de Chuco, y Pallasca, esta última en Áncash)

Ojo, cuando hablamos del “DEN” y el “CAT”, no estamos hablando de "dialectos" ni de variantes de ningún otro idioma, sino, de lenguas, de IDIOMAS que está demostrado existieron y hablaron los antiguos pobladores de Cajamarca, anteriores incluso al quechua de otras regiones más hacia el sur. Los límites geográficos de estas lenguas fueron estudiados por Alfredo Torero, y antes, diseñados por el mismo Martínez de Compañón, en 1780.

Luego de varias semanas de deliberaciones e indagaciones con información existente, se pudo por fin arribar a reconstruir el origen de la palabra “LLIKA”. Don Victor Hugo Velásquez Cabrera, lo concluye de esta manera:

“LLika”, es un término proto-quechua cuyos significados según su uso pueden ser:

1. 'Telaraña'; y sus derivados actuales.

2. RED o MALLA.

3. También el palmeado de la pata de pato o las alas del murciélago (que parecen como cocidas)

Como se puede observar, existe una figura común en todos estos significados: todos describen una especie de “tramas” o “tejidos” unidos.

La fuente de estos significados tienen como origen el texto: "El quechua y la historia social andina", de Alfredo Torero.

Como bien nos apuntó don Victor Hugo Velasquez Cabrera, discípulo del gran estudioso: “Alfredo Torero sabe muy bien lo que investigó (25 años de caminatas y 20 años de documentación histórica). La idea se refuerza además con los datos de campo y modo vivencial de esta zona, cual es que en el entorno geográfico y paisajístico hubo (y existe aún) la frecuencia de la actividad de pesca de su habitantes” desde tiempos remotos, actividad que se encuentra muy a la mano y sin más esfuerzo que el sólo hecho de bajar a la “playa” caminando desde cualquier parte de la “Llika”. Los antiguos habitantes eran sabios: una fuente rica en proteínas, originada en la actividad de la pesca, es suficiente razón para nombrar a un pueblo.

Esta maravillosa información se deriva luego de una inicial, inocente y atrevida búsqueda, apoyada en un primer momento por conversaciones realizadas con los lugareños, pero que no habría sido posible dilucidar sin el soporte de los estudios que se han realizado en estos temas.

De todo lo indicado, considero además muy necesario y rico compartir la siguiente información que se deriva de lo que aquí prentendimos en un primer momento:

El “quechua” se originó en el cuadrilátero de Barranca (Pativilca y Supe) y Cañete, hasta Chiquián, Chavín y Marcavalle (Xauxa). De allí se proyectó primero hasta el Ecuador (antes del incario) y después al sur: Huancavelica, Ayacucho, Apurímaq, Cuzco, que en realidad hablando eran AYMARAS, según los últimos estudios.

El idioma DEN de los antiguos cajamarquinos es más antiguo que el “KULLII” y el 'QUINGNAM”.

El “QUINGNAM” ha sido la lengua 'trujillana' (de corte Chimú, no la denominada “muchik”). Todos estos idiomas han coexistido influenciándose mútuamente por milenios.

El quechua, formado en el centro andino (costa y sierra) 'subió' con mercaderes y seminómades preincas, y al 'pasar' y 'friccionarse' (por negocios o conflictos) fue dejando palabras y tomando las que le hacían falta para ser más 'claros' y prestigiados'. Pero estos NO han sido 'insumos' para que surja el “quechua”, más sí han sido coadyuvantes en una historia de profundidades temporales mayores a los 6 mil años de Caral, Áspero y Bandurria.

En lo que hoy conocemos de Cajamarca, una lengua más antigua que el DEN y el KULLI, y tal vez, más antigua que el MUCHIK, es el CAT .

Dentro de los límites geográficos de lo que fue de lengua CAT se desarrollaron el DEN, el KUKKI y aún el MUCHIK, cuyos términos sólo subsisten hoy en las toponimias de Caxamarca.

Cuando el quechua 'llegó' a esta zona, ya no había el CAT, pues este se había mestizado y/o reemplazado por el DEN y el KULLI.

En resumen: En el norte peruano, encontramos lenguas muy antiguas que fueron identificadas y denominadas como: 'CAT', 'DEN', 'KULLI', 'CHACHA', 'CHOLÓN', QUINGNAM, entre otras.

Pero hoy algo es cierto, en Cajamarca 'nuestras lenguas madre' ya murieron. El último hablante del kulli murió en 1930.

El CAT es antiquísimo: Sobre él habría aparecido el DEN y se habría yuxtapuesto al sur con el KULLI. Además habría limitado con el MUCHIK y con el CHACHA, de igual forma habría competido comercialmente con el CHOLÓN, cuya última hablante murió el año de 1998.

Finalmente, sólo decir que a la llegada de Pizarro, en Caxamarca aún se hablaba el DEN. Los comerciantes hablaban el MUCHIK 'serrano'. Los sureños del río Crisnejas, ubicado en Ichocán, en la actual provincia de San Marcos (margen derecha) hablaban el KULLI. Algunos mayores aún usaban el viejísimo idioma CAT que ya se encontraba en franca retirada y las nuevas generaciones se amoldaban al quechua 'recién’ llegado del sur. Desde entonces, se tiene como molde establecido hablar con la herencia del Cusco.

Sirvan estas reflexiones, que aunque suene algo mal decirlo, costó años llegar a un acercamiento más afortunado del significado del nombre de esta comunidad hermosa conocida como La Llika, tierra donde nació mi padre, muchos familiares y otros tantos miles de hombres y mujeres que fueron celosos guardianes de estos parajes, luchando por la defensa de su tierra, desde hace tantos siglos. A ellos van dedicados estos alcances.

Las gracias a los habitantes de la Llika que nos compartieron información en conversaciones amenas que nos permitieron aventurar un posible origen del nombre de esta comunidad y que hoy casi podemos moldear, lo mismo al maestro y amigo Qori Sisicha por su desprendimiento, y sin duda, al maestro Victorhugo Velázquez Cabrera por todo este “huaqueo” de información tan valiosa que nos alcanzó con invalorable generosidad; y sin duda, al gigante Alfredo Torero, por sus estudios, que siguen siendo una fuente inagotabl,e aun por descifrar.

"La Llika": Comunidad anexa y perteneciente a la jurisdicción de Bambamarca, capital de la provincia de Hualgáyoc, en la región Cajamarca. "Lika", término y nombre de origen proto-quechua, que significaría: “Red”, “malla”, en referencia a una de las actividades de subsistencia de sus habitantes desde tiempos remotos, basada en la pesca, por el río que atraviesa su geografía.


Escrito por

Jinresocialarte

Hijo de padres, abuelos y bisabuelos Cajamarquinos, bella tierra norteña que llevo en la mente y el corazón, junto a la patria toda.


Publicado en

Jinre

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